Ante la grave noticia de la venta al exterior del Archivo de artistas Juan Carlos Romero

Gráfica de Lucía Bianchi y Silvana Castro en repudio a la venta del Archivo Romero enero 2019

Hoy, a comienzos de enero de 2019, nos hacemos eco de la alarmante noticia de que el Archivo del artista Juan Carlos Romero (1931-2017) ha sido vendido a una colección privada de arte latinoamericano situada en Nueva York,  por decisión de sus herederos (la viuda y los hijos de Romero) y a través de gestiones realizadas por el galerista Ricardo Ocampo. Esto implica que el archivo quedará privatizado, clausurado, sustraído del acceso público y deslocalizado del lugar donde fue constituido, por la porfiada, lúcida, persistente pasión de Juan Carlos Romero, quien durante toda su vida defendió la condición pública y abierta de su archivo. En un contexto en que las políticas de preservación, de cuidado y valoración de la documentación artística y política se encuentran en condiciones de precarización, abandono y desinversión, este descomunal y valiosísimo acervo, es mucho más que el archivo personal de un artista y de su obra, es un generoso e inigualable cúmulo de registros de las prácticas artístico-políticas y de la cultura material de una fracción importante del siglo XX en Argentina y América Latina. El archivo de Juan Carlos Romero es tremendamente relevante no solo para la historia del arte argentino, sino para la historia política, sindical y cultural del país. Incluye fondos documentales como la colección de afiches políticos argentinos y latinoamericanos, el fondo sobre el CAYC, sobre aspectos de la cultura popular (el mate, el tango, la muerte), o el fondo de folletos sindicales, que largamente exceden los límites del arte.

En un país como la Argentina, atravesado por una feroz crisis económica basada en el endeudamiento, evasión de capitales y expoliación generalizadas, repudiamos la fuga de  bienes comunes y capitales simbólicos. Buscamos que la gestión del capital económico, pero también cultural, afectivo, político, desarme la codificación entre lo público y lo privado para configurar situadamente, una política de lo común. Hoy, las formas de atesoramiento y acumulación no son solamente las de las grandes instituciones del norte global que buscan enriquecer colonialmente su patrimonio. Sino también las de mercenarios cuyo fin es encontrar un rendimiento a estos acervos, pues su radar es la especulación económica y simbólica, una brújula menos predecible, más difícil de rastrear y verificar.    

Desde la Red Conceptualismos del Sur trabajamos comprometidamente junto a Juan Carlos Romero, durante años, en la puesta en acceso público e institucionalización del Archivo Juan Carlos Romero a través de la constitución de una Asociación Civil, y sabemos que su deseo expreso era que su Archivo no se disgregara sino que se constituyera en un acervo de acceso abierto situado en la Argentina. Así, el Archivo Juan Carlos Romero fue un proyecto prioritario dentro de la política de archivos que la RedCSur viene impulsando en diversos puntos de América Latina, como el archivo de Clemente Padín en Montevideo o el archivo CADA en Santiago de Chile, por mencionar dos ejemplos. Esta alianza se remonta al Segundo Encuentro de la RedCSur (Centro Cultural Parque de España, Rosario, octubre de 2008), cuando Juan Carlos Romero fue invitado a presentar su archivo y se formalizó en el año 2011, cuando la RedCSur comenzó a trabajar formalmente en la constitución de la Asociación Civil que sentó las bases del archivo, y en el inventariado y mudanza de objetos y documentos a la sede que el propio Juan Carlos destinó a ese fin. Continuando con un trabajo de experimentación institucional, la propuesta fue crear una alianza de trabajo común junto a otras instituciones, tales como el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía y la Universidad Nacional de Tres de Febrero, que se integraron al proyecto cuando en 2014 se formalizó un convenio de colaboración cuatripartito (entre la Asociación Civil Juan Carlos Romero Archivo de Artistas, la Red Conceptualismos del Sur, el MNCARS y la UNTREF), a fin de crear una iniciativa conjunta que permitiera impulsar un marco de resguardo, preservación y activación del archivo basado en un acuerdo ético: la defensa de la integridad del archivo, su condición pública y accesible, su localización en el contexto donde ocurrieron las prácticas de las que da cuenta. En 2014 se inauguró la sede de la Asociación Civil Juan Carlos Romero Archivo de Artistas en Santiago del Estero 443, Ciudad de Buenos Aires, destinada a albergar el archivo y a constituirse en espacio de consulta e investigación. A diferencia de otras iniciativas de archivos impulsadas por la RedCSur, el Archivo Romero contaba con un espacio propio, lo que hacía posible que las distintas instituciones involucradas en el proyecto no lo absorbieran o lo subsumieran a su lógica de funcionamiento (y, por lo tanto, a sus criterios particulares de catalogación, inventario y sistematización del material, entre otras cuestiones), sino que se respetaran las lógicas emanadas por el propio archivo. Esto abrió la posibilidad de que el Archivo Romero se planteara como una experiencia única para ensayar proyectos con mayor autonomía institucional y se llegó a proponer el alojamiento de los archivos de otros artistas en su sede, una apuesta, incluso, presente en el mismo nombre de la Asociación Civil Juan Carlos Romero, que se presenta como un “Archivo de Artistas”. Durante estos años, la RedCSur trabajó, además, en la catalogación y puesta en acceso de distintas zonas del Archivo Romero, entre ellas, la Colección de Gráfica Política (compuesta por más de 2000 afiches y disponible en: http://archivosenuso.org/romero/cronologico) y parte de su Archivo personal.

Hacemos un llamado a la comunidad artística y cultural, a las distintas iniciativas de archivo, a las instituciones artísticas y universidades, a la sociedad civil, a pronunciarse y repudiar la venta y privatización del Archivo Juan Carlos Romero, dado que este valiosísimo patrimonio público queda en manos particulares, deslocalizado, inscripto en la lógica de una “colección de arte” y sujeto a la dispersión y a la inaccesibilidad.

Exigimos a los responsables de la venta del Archivo Juan Carlos Romero que se hagan públicas las condiciones de venta de un acervo del que, a la fecha, no existe un inventario completo. El archivo fue retirado de la casa de Santiago del Estero donde estaba radicado.  Necesitamos saber dónde se encuentra, cuál es su actual estado de preservación, si ha sido mantenido como cuerpo indivisible, tal como se estableció desde la Asociación Civil que lo resguardó durante los últimos años.

Apelamos a la  intervención del Estado Argentino por la vía de la protección del patrimonio cultural, para que asegure la radicación del archivo en el país. A la vez, hacemos un llamado a instituciones y archivos públicos que vienen disputando el terreno de la memoria y la cultura de izquierdas, más allá de los gobiernos de turno, para generar condiciones de institucionalidad que permitan acoger el archivo y reclamar su constitución como acervo público.

Proponemos que el archivo Juan Carlos Romero sea declarado patrimonio cultural, considerando su importante valor documental en relación con los procesos políticos y artísticos del siglo XX en Argentina y América Latina. Asimismo, nos comprometemos desde la RedCSur a colaborar activamente en:

  1. Continuar los procesos de catalogación/digitalización de zonas del archivo y su socialización a través del sitio web archivos en uso.
  2. Gestionar fondos para sostener proyectos sobre el archivo este tiempo de transición hasta que se logre su institucionalización en Argentina.
  3. Constituir el relanzamiento de la asociación civil “Archivo de Artistas Juan Carlos Romero” que acompañe y vele por la inalienabilidad del archivo, su preservación y socialización, favoreciendo su inscripción local.

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