Presentación del libro ‘El deseo nace del derrumbe’ en Madrid

Reproducimos la presentación de la exposición y el libro ‘El deseo nace del derrumbe’ de Ana Longoni y Roberto Jacoby en el MNCARS. El libro es el primer volumen de la serie ‘Escrituras Críticas’ de la Red Conceptualismos del Sur, y es una coedición de La Central, Adriana Hidalgo, Red Conceptualismos del Sur y MNCARS.

Los textos y el video han sido tomados de la web del MNCARS.
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Ana Longoni y Roberto Jacoby sobre ‘El deseo nace del derrumbe’

Roberto Jacoby y Ana Longoni sobre “El deseo nace del derrumbe” from Museo Reina Sofía on Vimeo.

Sobre la exposición

el deseo nace del derrumbe reina sofia
Roberto Jacoby. 1968, el culo te abrocho. Tucumán arde.
Obra gráfica, 1999.

Fechas: 25 de febrero – 30 de mayo de 2011
Lugar: Edificio Sabatini, Espacio Uno, Sala Bóvedas y Sala de Protocolo
Organización: Museo Reina Sofía

Actividades relacionadas:
Encuentro con Roberto Jacoby y Ana Longoni

Vídeo relacionado:
Ricardo Piglia, sobre Roberto Jacoby

Roberto Jacoby y Ana Longoni

Publicaciones relacionadas:
Ana Longoni (ed.). El deseo nace del derrumbe. Roberto Jacoby. Acciones, conceptos, escritos, Museo Reina Sofía, 2010.

La obra de Roberto Jacoby (Buenos Aires, 1944) se caracteriza por un constante tránsito por las áreas limítrofes de la producción artística. Desde sus primeros años como artista vinculado al famoso Instituto Di Tella, que desembocó en el mítico y revolucionario Tucumán Arde (1968), su obra se concibe como una ampliación continua de la noción de trabajo artístico. Entre otros desempeños, ha sido letrista del conocido grupo rock/glam Virus, ha estado vinculado a la sociología y a la teoría política y ha ejercido la crítico teatral y el periodismo para la prensa clandestina. Tal versatilidad ha complicado la exhibición sistemática de su obra, condición a la que esta exposición busca poner fin.

Con la intención de reflejar este carácter in-disciplinar, la exposición se ha distribuido en diferentes espacios que representan fragmentariamente alguna de las facetas, momentos y modos de producción de la obra de Jacoby. El Espacio Uno está dividido en dos apartados: Vivir aquí, reconstrucción realizada en colaboración con otros tres artistas (Marina Caro, Mariela Scafati y Daniel Joglar) de la acción inserta en la Semana de Happening de 1965, consistente en el traslado a la galería de los elementos de su vivienda-taller; 1968 el culo te abrocho (2008) contiene impresiones del busto de Marx intervenido y una ambientación musical del grupo Virus, demostrando diversos modelos de politización que van de la interpretación a la insubordinación corporal.

En la Sala de Bóvedas se sitúa Darkroom (2005), una serie de registros de vídeo de la performance homónima desarrollada para un solo espectador en completa oscuridad, únicamente visible gracias a una cámara de visión nocturna. La castidad (2006-2007) es un vídeo que reconstruye en estilo fictiomental el contrato de convivencia casta que mantuvo durante un año con el artista Syd Krochmalny. En la Sala de Protocolo se encuentra el Gabinete de curiosidades, compuesto por diversa parafernalia procedente de sus acciones que reproduce conscientemente las condiciones de distanciamiento, sacralización y fetichización del documento exhibido. También está disponible en consulta un archivo digital de su trabajo.

La obra de Jacoby, en conjunto, plantea un entorno complejo en el que las normas aceptadas se disuelven generando espacios en los que el vínculo con lo social es inevitable. Esa constante fluctuación entre lo propio y lo colectivo ha desembocado en la generación de redes tanto dentro como fuera del sistema del arte. Evidencia de ello son los diferentes proyectos que ha realizado desde los ’90 hasta hoy, en los que la colaboración y producción de red es fundamental, como Chacra (1999), Proyecto Venus (2000-2006) o la fundamental revista argentina de arte contemporáneo ramona (2000-2010). La polémica en torno a su participación en la Bienal de Sao Paulo de 2010, una oficina de propaganda electoral no oficial organizada por varios artistas argentinos que apoyaba a uno de los candidatos en la elecciones brasileñas, atestigua la vitalidad y actualidad de su trabajo.

Roberto Jacoby. El deseo nace del derrumbe. Acciones, conceptos, escritos / edición de Ana Longoni

Publicamos la información sobre este primer volumen que inaugura nuestra colección ‘Escrituras Críticas’. El libro ha sido editado por Ana Longoni, quien tuvo a su cargo la coordinación del equipo de investigación y edición que concretó este libro (integrado por Fernando Davis, Daniela Lucena, Julia Risler, Guadalupe Maradei y Syd Krochmalny).

Esta investigación contó con el apoyo de SEACEX (Sociedad Estatal para la Acción Cultural Exterior). La edición es resultado de la colaboración entre el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía, la Red Conceptualismos del Sur, la editorial argentina Adriana Hidalgo y la editorial española La Central.
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“Es un texto en el sentido más estricto: tejido que entrecruza múltiples hilos, construyendo una trama que articula arte, política, vida personal, transformaciones sociales, crisis históricas”
Roberto Jacoby

Esta antología de textos, nos da acceso a cerca de cinco décadas de proyectos realizados por el artista y sociólogo argentino Roberto Jacoby (Buenos Aires, 1944). Todo un cuaderno de bitácora que recorre nombres emblemáticos de una historia del arte periférica -no por ello menos importante, tan sólo más desconocida-, inserta en las prácticas conceptuales. Desde su participación en el Instituto Di Tella o Tucumán Arde (1968) a su polémica obra El alma nunca piensa sin imagen desarrollada en la última Bienal de Sao Paulo (2010), se reúnen por primera vez, manifiestos, conversaciones, reseñas, letras de canciones, estudios sociológicos y todo tipo de documentación; testimonio de las prácticas experimentales llevadas a cabo por este polifacético creador.

En la obra desmaterializada de Jacoby, todo deviene un reto de orden social en la medida en la que participa siempre del otro, de su respuesta, de su compromiso, de su disolución, de ahí sus conceptos fetiche como “tecnologías de la amistad” y “estrategias de la alegría”. Su trabajo queda sujeto o sustentado por la comunidad de la que participa y a la que se da a través de imágenes, de fiestas, de antihappenings, revistas como ramona o antirevistas como Sobre, performances como Darkroom o No soy un clown, intervenciones como “Yo tengo sida”, desarrollos de redes multimedia de artistas como Chacra99, Bola de Nieve o el Proyecto Venus por el que recibió la beca Guggenheim en el 2000.

Con motivo de la exposición que lleva el mismo título y que se celebra en el MNCARS, hasta el próximo 30 de mayo de 2011, este catálogo ha sido coeditado por el Museo Reina Sofía, la Red Conceptualismos del Sur, la librería La Central y la editora argentina Adriana Hidalgo.

Roberto Jacoby: El deseo nace del derrumbe

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Roberto Jacoby. 1968, El Culo te Abrocho, 2008. Litografía

ROBERTO JACOBY: EL DESEO NACE DEL DERRUMBE

Inauguración: viernes 25 de febrero a las 13 horas en el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía, Edificio Sabatini (Espacio Uno/ Sala de Protocolo/ Sala de Bóvedas)

Durante la inauguración se actualizará la acción “Yo tengo sida”, se repintará la cabeza de Marx, y Nacho Marciano tocará en vivo temas inéditos compuestos por Jacoby.

Si desea asistir responda este mail para incluir su nombre en la lista de invitados.

Y más tarde, a las 19 horas:

Roberto Jacoby en conversación con Ana Longoni, antecedidos por una intervención en video de Ricardo Piglia

Retrato del artista invisible – Ricardo Piglia

Retrato del artista invisible

Por Ricardo Piglia

Desde hace 50 años, viene practicando una forma de arte en cambio constante y siempre un paso adelante: las vanguardias de los ’60, la resistencia pacífica, astuta y confabulada contra la represión intelectual de la dictadura, el tráfico de ideas bajo la alegría bailable de Virus, la mezcla telúrica de redes sociales y trueque del Proyecto Venus y Bola de Nieve. Atento a las nuevas tecnologías, a la política y a la sexualidad, Roberto Jacoby tiene una obra que, por esencia intangible, fugaz, siempre lanzada hacia adelante y a la espera de ser completada por la experiencia de verla o ser parte de ella, se resiste a entrar a los museos. Sin embargo, la semana que viene, el Museo Reina Sofía de Madrid inaugura una retrospectiva de ella. Ricardo Piglia, que lo conoce desde sus principios, recorre su trayectoria, revela el poder iluminador de su obra, explica por qué sus mil metamorfosis tienden todas a proponer una vida mejor y recuerda el día en que Jacoby dejó mudo a Umberto Eco en un bar de la calle Florida.

  1. ENTRE EL TEDIO Y LA POLITICA

La obra de Roberto Jacoby no plantea la cuestión –habitual hoy en día– “¿Qué es el arte?” o “¿Qué puede considerarse arte?”; su trabajo gira más bien en torno de la pregunta “¿Qué es un artista?” o quizá, con más precisión, “¿Qué será un artista?”, a la manera del siempre renovado asombro infantil pero también en el sentido del futuro: el artista como una figura fugaz que va siempre hacia adelante, que no se puede cristalizar, que está en constante fuga hacia el porvenir.

 Imagen de archivo intervenida como parte de la instalación 1968: el culo te abrocho, en la Galería Appetite, 2008.


Imagen de archivo intervenida como parte de la instalación 1968: el culo te abrocho, en la Galería Appetite, 2008.

A veces Jacoby mismo encarna ese lugar; a veces lo señala, lo rastrea y lo hace ver. De hecho, su obra puede pensarse como la cartografía de una figura casi invisible, la construcción de un mapa con el indicio de las localizaciones y los modos de aparecer y de esconderse del artista. Un ejemplo de esto fue el plano de La manzana loca (1986), donde trazó el diagrama de una zona de Buenos Aires, una topografía de las instituciones, plazas, galerías, librerías, bares y hasta peluquerías de la ciudad, en donde se constituyeron los espacios fundamentales de sociabilidad artística en los años ’60, y se generaron cruces entre artistas e intelectuales de diversas edades, generaciones, tribus, géneros y clases. Desde esta perspectiva, la definición del artista adquiere una dimensión territorial: ocupa lugares y coordenadas específicas y su identificación es para Jacoby una de las formas de la práctica contemporánea del arte. Otro ejemplo posible es el proyecto Bola de Nieve: una red de artistas curadores que señala las relaciones entre los creadores a partir de su reconocimiento mutuo, e intenta renovar el entramado del arte en las condiciones abiertas por las nuevas tecnologías. Así, en medio de la sobreexposición y la instantaneidad de la escena actual, la obra de Jacoby reformula su propuesta: ¿dónde habrá un artista?

Las fronteras de esa búsqueda son, por un lado, el tedio y, por el otro, la política, o mejor, la política revolucionaria. Stendhal dedicó parte de su novela Rojo y Negro al aburrimiento que genera el día a día de la vida autocrática burguesa, en la que sólo importa causar una impresión favorable en los demás sin que, en el fondo, nadie disfrute realmente con esa clase de éxitos. Sujeto sin deseo, el individuo burgués es sometido a la serialización, al vacío, como una forma de control opuesta a la pasión política.

En la obra de Jacoby se observa un primer límite de lo que queda afuera de su universo y es precisamente la indiferencia, la languidez, lo que podríamos llamar el arte en estado de coma. Durante la última dictadura militar argentina, el efecto del terror –aunque no fuera uno afectado personal y directamente por la represión– se manifestó como inacción generalizada, parálisis; el terror como espera y tedio mortal. Ese estado de ánimo formó parte, en la concepción de Jacoby, de una respuesta pasiva a la experiencia del terrorismo de Estado: “Las estrategias políticas del gobierno militar habían operado exitosamente sobre los cuerpos a través de la aniquilación, los tormentos, la prisión, el control urbano y los sistemas de información, ya que su meta fue lo que Clausewitz denomina ‘las fuerzas morales e intelectuales’, que suele ser en la guerra el verdadero objetivo para la destrucción de las fuerzas físicas o corporales. En verdad actuaron sobre el estado de ánimo de la población hasta que los impulsos de autonomía se extinguieron casi por completo”, escribe Jacoby (en La alegría como estrategia, 2000).

Intervención Mao y Perón, un solo corazón, en el Central Park de Nueva York, 1967.

Intervención Mao y Perón, un solo corazón, en el Central Park de Nueva York, 1967.

En contraposición, su práctica artística va hacia la política, sin abandonar nunca el trabajo creativo sobre la forma. En el marco de esa intervención se ubica el conjunto de acciones que dio en llamar “estrategias de la alegría” y que comprendió, entre muchas otras propuestas, su participación en el renovador grupo de pop-rock Virus desde 1979 y más tarde las fiestas nómades en espacios no convencionales que organizó en los ’80. Virus formó parte de un conjunto de prácticas que fueron un modo de resistir al clima de opresión no sólo a través del uso del humor en las letras de las canciones y de la composición a partir de ritmos alegres y bailables, sino también por medio de las condiciones de producción de los espectáculos, la forma de organizar la sala, la dimensión performática de los shows. Una invitación a no quedarse sentado ni solo, a bailar y celebrar con otros.

En ese territorio imaginario, definido en sus bordes por el tedio y la política, lo que está en el cruce es la amistad, o, en términos de Jacoby, las “tecnologías de la amistad”: una metáfora de la construcción de grupos que nos da una pista acerca de la figura del artista por la que Jacoby se interroga en términos de futuro y de deseo: para él un artista es, o mejor será, alguien que no se piensa en tanto individuo sino que privilegia la producción colectiva, la colaboración, la acción grupal. De allí su interés por las sociedades experimentales que tuvo su momento de mayor institucionalidad en 2004 cuando dirigió el Area de Sociedades Experimentales en el Centro Cultural Ricardo Rojas de la Universidad de Buenos Aires, pero que se remonta mucho más atrás, al fallido intento del que fui parte, Internos. Aquel proyecto, pensado a fines de la dictadura en un intento de romper el aislamiento reinante, quería producir una red de intercambios de ideas, percepciones, lecturas, textos en proceso, entre una heterogénea lista de intelectuales. Algo a lo que luego Internet nos acostumbró, pero que en los primeros años ’80 implicaba montar un sistema de circulación en red de mensajes, de imágenes y de textos, mediante fotocopias, envío de fax y llamadas telefónicas en cadena. Un desarrollo de esos circuitos semipúblicos (grupo de conocidos, mensajes en serie, prácticas múltiples) fue el Proyecto Venus, donde un colectivo de artistas constituye una sociedad virtual, acuñando una moneda propia y formas de gobiernos inmóviles y fugaces, para intercambiar experiencias, servicios, obras, teorías, actos e intervenciones públicas.

Encuentro una vinculación entre estas iniciativas colectivas de Jacoby y las hipótesis sobre las intrigas y los grupos que se constituyen para planificar acciones paralelas y mundos alternativos que esbocé en mi presentación Teoría del Complot, que expuse en uno de los Plácidos Domingos en los que se gestó el proyecto Venus. Se trataba de definir una forma de complot no secreta y amenazadora, sino pública y pacífica. Allí, yo proponía la vanguardia como una respuesta política, propia y específica, a los procedimientos de construcción del poder político y cultural implícitos en el liberalismo, una respuesta a la idea del consenso y el pacto como garantías del funcionamiento social, la visibilidad del espacio público, la noción de representación y de mayoría como forma de legitimidad. La vanguardia vendría a cuestionar estas nociones, con su política de secta, de intervención localizada y explosiva, con su percepción conspirativa de la lógica cultural y de la producción del valor, como una guerra de posiciones. El modelo de sociedad de la vanguardia es la batalla, no el pacto, es el estado de excepción y no la ley. La práctica artística alternativa hace ver lo que las ideas dominantes niegan y se propone debilitar los centros de poder cultural y alterar las jerarquías y los sistemas de significación. De este modo, la vanguardia artística se descifra claramente como una práctica antiliberal, como una versión conspirativa de la política y del arte, como un complot que experimenta con nuevas formas de sociabilidad, que se infiltra en las instituciones existentes y tiende a disolverlas y a crear redes y formas alternativas.

Anti-afiche del Che Guevara con la frase “Un guerrillero no muere para que se lo cuelgue en la pared”. 1969.

Anti-afiche del Che Guevara con la frase “Un guerrillero no muere para que se lo cuelgue en la pared”. 1969.

Jacoby realiza ese tipo de intervención al crear plataformas para pensar en conjunto, conectarse y actuar por afuera de las instituciones. La práctica artística es colectiva y contingente, cualquiera puede ocupar ese lugar provisorio y desvincularse de él: la figura del artista es utópica, igualitaria e incierta. La obra de Roberto plantea ese problema desde el inicio en los años ’60 (nosotros –los artistas– desmaterializamos) y lo renueva hasta la actualidad (en la intervención grupal y política propuesta en la Bienal de San Pablo, 2010).

Estamos ante una actividad de larga duración definida por la transformación y la metamorfosis del arte; en estos cincuenta años de trabajo Jacoby no fue un precursor sino un artista que ilumina previamente prácticas secretas que un tiempo después se advertirán de modo generalizado y serán de comprensión inmediata. Su obra tiene la doble temporalidad de la ironía; el sentido no se comprende en el momento sino luego de un lapso incierto en el que por fin la risa ilumina la oscuridad. El arte es la captación diferida, el efecto futuro, Jacoby es el artista irónico, el que vive como si conjugara mal los tiempos verbales, desfasadamente, a destiempo; es el intempestivo.

  1. MODOS DE HACER

¿En qué sentido Jacoby puede considerarse un artista irónico? En sintonía con propuestas como las de Marcel Duchamp, William Burroughs o Macedonio Fernández, Jacoby piensa más en el acto artístico, en la acción de crear, que en la obra como producto terminado. Es en ese gesto donde yo leo la impronta de la desmaterialización en su trabajo: la acción artística es más importante que el resultado mismo, la invención no se dirige hacia el objeto material en sentido pleno sino que el objeto es un punto de partida para la construcción de una experiencia. Eso para mí es lo importante de la noción de desmaterialización que Masotta retoma de El Lissitsky y que Jacoby y su grupo llevaron a la práctica.

En ese sentido, su obra liga la desmaterialización a los avances de la tecnología cotidiana más que a los medios de masas. El desarrollo tecnológico es un instrumento que Jacoby utiliza para producir el efecto conceptual. Lissitsky diría: antes uno para mandar una carta usaba papel, compraba un sobre, se sentaba a escribirla, iba al correo, etcétera. El mismo mensaje se envía ahora de un modo inmaterial, casi abstracto. Se trata de la utilización de tecnologías nuevas que van más allá de lo que tradicionalmente llamamos “medios” y que Roberto vislumbró décadas atrás, con su interés en la conformación de conexiones en tiempo real anteriores a la web, los usos artísticos del grabador, la teletipo, la mecanografía, los esténciles, el mimeógrafo, las viejas fotocopiadoras, los faxes, el contestador telefónico, la televisión, el video, la visión infrarroja. Se trató, en todos los casos, de la construcción de redes de intercambios y circulación de obras que estaban dirigidas específicamente a una comunidad de conocidos. El artista, en principio, trabaja para una red de amigos.

Vistos en perspectiva, pareciera que sus proyectos hubieran estado esperando la aparición de Internet para funcionar retrospectivamente a la manera de “Kafka y sus precursores”. Las condiciones actuales permiten descifrar los sentidos múltiples de intervenciones y prácticas que en su momento fueron consideradas minoritarias y cerradas. Para Jacoby –entonces y ahora– se trata de los usos creativos de la tecnología socialmente disponible en cada momento. La desmaterialización acompaña el desarrollo técnico: el carácter cada vez más liviano de los mensajes y los medios los transforma en conceptuales. No se trata de la disolución del objeto o del cambio de contexto de la percepción artística, sino del trabajo abstracto con la reproducción, la serie, la velocidad y las formas que la tecnología pone a disposición de la sociedad. Los instrumentos técnicos –de la imprenta, de la radio, de la televisión, de la red digital– son el verdadero ready made del arte contemporáneo. El artista actual se parece al Doctor Mabuse, es un ilusionista cyber, politizado y mutante, que identifica modos de hacer.

Revista Sobre, con la que impactó a Umberto Eco. 1969.

Revista Sobre, con la que impactó a Umberto Eco. 1969.

En su ensayo “La filosofía de la composición”, Edgar Poe instaura una tradición literaria muy productiva: explica cómo se hace un poema para que otros puedan hacer un poema. Lo mismo hizo al inventar el relato policial y su inolvidable y arriesgado razonador: Auguste Dupin. Poe definió los elementos mínimos necesarios para crear una intriga (el criminal, el detective, la víctima, la historia que se cuenta en sentido cronológico inverso, etcétera) y a partir de esa forma conceptual se desarrolló uno de los géneros más populares de la narrativa moderna. El artista es un creador de formas. En esa tradición se reconocieron Baudelaire, Mallarmé, Raymond Roussell, Borges, el grupo Oulipo. Del mismo modo, la experiencia de Jacoby es la de un artista que construye no sólo obras, sino modos de hacer obras. El arte es una potencialidad abierta, disponible, un campo magnético de proyectos programáticos que cualquiera puede activar. Jacoby, como sabemos, inventa estilos, procedimientos, conceptos creativos, los usa y los abandona para buscar nuevas formas y nuevas relaciones. La renovación constante, la revolución permanente, es parte de su trabajo artístico y político contra la inercia, la repetición, la burocracia estética de lo siempre igual. Por eso, sus cambios frecuentes de registro (escritura, imágenes, investigación, teoría, música, teatro, performances, instalaciones): la renovación de los lenguajes es una de sus marcas como artista.

El arte, decía Stendhal, es la inminencia de la felicidad, siempre está por venir, hay que estar alerta, experimentar, salir a ver, alcanzar la utopía. Los modos de hacer arte tienen que ver –más que con estrategias artísticas “puras”– con formas de vida que aspiran a la felicidad. Ese es el rasgo central de la poética de Jacoby. No hay nada específico en lo específico del arte, salvo la actitud –atenta y disponible– del artista hacia la vida buena. Por eso sus múltiples modos de hacer tienden a borrar los límites entre la vida y el arte: para modificar el lenguaje hay que cambiar la forma de vivir. Pero a la vez el arte imagina formas de vida para las cuales la realidad no está preparada. El trabajo con lo posible, con lo que todavía no es, ronda los dos grandes motivos que se reiteran en la obra de Jacoby: la revolución y la sexualidad. Las microsociedades experimentales, la tecnología de la amistad, las redes fugaces, las colectividades alternativas, son espacios de experimentación artística y política. El arte es una sociedad sin Estado, su realidad es la vida cotidiana. Jacoby me recuerda la experiencia de los anarquistas utópicos que decidían realizar su propuesta de una sociedad nueva en su vida personal. Esos modos de vida posibles –que incluían otras costumbres sexuales, otros cuidados del cuerpo, la ausencia de dinero, la socialización de la propiedad personal, transformaciones de la identidad, la vestimenta, la alimentación– eran programas de vida futura que, realizados en el presente, buscaban modificar los sentimientos, las concepciones y la percepción de la realidad. Esa aspiración a una vida nueva es para Jacoby la condición de la práctica artística.

Como catálogo de la muestra que inaugurará el 25 de febrero en el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía (Madrid) y que podrá visitarse hasta el 30 de mayo de este año, se presentará el libro El deseo nace del derrumbe. Roberto Jacoby: escritos, acciones, conceptos (Buenos Aires/ Barcelona, 2011), que reúne por primera vez proyectos, manifiestos, canciones, conversaciones y otros textos del artista y sociólogo. El libro es el resultado de años de investigación de la Red Conceptualismos del Sur y se publica bajo el sello editorial de Ediciones La Central, Adriana Hidalgo Editora y Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía, con edición al cuidado de Ana Longoni.

Como catálogo de la muestra que inaugurará el 25 de febrero en el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía (Madrid) y que podrá visitarse hasta el 30 de mayo de este año, se presentará el libro El deseo nace del derrumbe. Roberto Jacoby: escritos, acciones, conceptos (Buenos Aires/ Barcelona, 2011), que reúne por primera vez proyectos, manifiestos, canciones, conversaciones y otros textos del artista y sociólogo. El libro es el resultado de años de investigación de la Red Conceptualismos del Sur y se publica bajo el sello editorial de Ediciones La Central, Adriana Hidalgo Editora y Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía, con edición al cuidado de Ana Longoni.

 

  1. UN CICERON DE LAS PAMPAS

Mi relación con Roberto es, en algún sentido, generacional: caminos que se bifurcan y que se vuelven a encontrar. Empezamos juntos como quien dice y aún hoy estamos empezando. Creo que esa voluntad de volver a empezar, la ilusión de hacer siempre algo distinto y no repetirse, es una marca de aquellos años.

Nos conocimos en una fiesta, en la casa de una amiga, Gioia Fiorentino, alrededor del año 1963 o 64. Allí empezamos a conversar y desde entonces he estado muy atento a lo que él hace. Es una de las personas más generosas y creativas de la cultura argentina, quizá la más creativa que yo conozco. Es un constante generador de ideas, pendiente de todo lo que sucede en la política y en la vida cultural. Siempre tuvo un ojo muy certero para identificar las nuevas tendencias, para llamar la atención sobre cuestiones artísticas o políticas con mucha destreza. Como una especie de cicerone –o Cicerón– del mundo cultural, Roberto es el que sabe ver, el que convoca y hace posible, el que potencia y define un estilo.

Siempre recuerdo que fuimos juntos a ver a Umberto Eco, que estaba de paso en Buenos Aires, invitado por el Instituto Di Tella, y le llevamos la revista Sobre que Roberto estaba haciendo en esa época (1969). Nos encontramos en un bar en la calle Florida y Eco –que en esa época como teórico del Grupo 63 era uno de los referentes de la vanguardia europea– se sorprendió con una revista que primero había que romper para acceder a una combinación inesperada de materiales múltiples: historietas, panfletos, consignas, manifiestos, tesis, historias de vida, dibujos, diagramas. No había un orden fijo y Eco iba sacando esas hojas fotocopiadas sin entender del todo lo que estaba viendo o, en todo caso, sin que sus categorías le permitieran descifrar ese entrevero argentino de arte, política, cultura popular y propaganda.

Al fin de esa tarde volvimos caminando por la calle Corrientes y tuve una vez más la certeza de que Jacoby estaba un paso adelante de las últimas acciones del arte contemporáneo. Su posición de avanzada, su posición inclasificable lo ha dejado solo muchas veces pero siempre se sostuvo ahí, con la ética irónica del artista que sabe hacerse invisible para poder persistir. Esa es una de las grandes lecciones de su obra. Por eso creo que la exposición que se inaugura en estos días en el Museo Reina Sofía de Madrid es un acontecimiento que permitirá reconstruir la extraordinaria trayectoria de un creador que hoy está, por fin, mucho más acompañado (lo que seguramente no deja de inquietarlo).

Imagen de tapa: No soy un clown en la galería Belleza y Felicidad. 2001 Foto: Pablo Mehanna

Travestir Madrid – Miguel A. López

Reproducimos un comentario a propósito de la intervención del Museo Travesti del Perú en el seminario ‘Memorias Disruptivas. Tácticas para entrar y salir de los Bicentenarios de América Latina y el Caribe’, organizada por la Red Conceptualismos del Sur y el MNCARS, en Madrid el 30 de noviembre y 1 de diciembre, en el marco de las celebraciones oficiales de los Bicentenarios criollos. El artículo fue escrito por Miguel A. López, integrante de la Red, y fue publicado en el diario Peru21, el 15 de diciembre pasado.
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Travestir Madrid

por Miguel A. López

Uno de los proyectos críticos más significativos de la última década es el Museo Travesti del Perú, organizado por Giuseppe Campuzano desde 2004. El proyecto es una relectura portátil de la Historia del Perú desde la perspectiva del travesti a través de la apropiación de imágenes producidas desde la era pre-hispánica, ensamblando iconografía, fotografías, literatura, imaginario popular y religioso, y acción callejera, logrando abrir el horizonte a nuevas herencias político-sexuales.


Recientemente el Museo Travesti fue invitado al Museo Reina Sofía de Madrid, donde realizó una acción de importancia simbólica. Como parte del evento ‘Memorias Disruptivas. Tácticas para entrar y salir de los Bicentenarios de América Latina y el Caribe’ organizado por la red Conceptualismos del Sur, Campuzano generó un taller que devino en intervención callejera con graffitis y ‘pasquines’ travestis. Los grafittis eran apropiaciones de palabras extraídas de la prensa amarilla (‘mariposas’, ‘correteos’, etc) colocados en lugares específicos (desde casas okupas hasta zonas de prostitución informal), trazando otras geografías de la ciudad a través de la memoria sexual.

El Museo Travesti tomó nuevamente la calle en Madrid y cabe destacarlo por sus muchas reverberaciones, afianzando uno de proyectos locales más agudos de reescritura sexo-política de la historia de los espacios y los cuerpos.

A vueltas con los Bicentenarios – Carlos Jiménez

Reproducimos un artículo de Carlos Jiménez a propósito del seminario ‘Memorias Disruptivas. Tácticas para entrar y salir del Bicentenario de América Latina y el Caribe’ (30 nov – 1 dic), organizado por la Red Conceptualismos del Sur y el MNCARS en Madrid. El artículo ha sido tomado de su blog.
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A vueltas con los Bicentenarios – Carlos Jiménez


El gobierno español ha adoptado hasta la fecha una postura muy low profile en el asunto de la celebración de los bicentenarios de las declaraciones de independencia de los paises latinoamericanos. Y la sociedad civil le ha acompañado en esa actitud que, en realidad, es solidaria con la actitud dominante en ese mismo ámbito social ante la memoria histórica. Una actitud reactiva, de rechazo irritado a la exposición y el análisis de aquellos episodios que resultan polémicos tanto para los herederos afectivos de los vencedores de la guerra civil como para los que aún alimentan nostalgias imperiales. Y que por lo tanto no quieren – abierta o subrepticiamente – que vuelvan a la luz y se examinen a profundidad acontecimientos históricos como las guerras independendistas que liquidaron al imperio español en América. Dificil para quienes aún padecen esas nostalgias, asumir que la monarquía inglesa que, en alianza con la republica francesa, bloqueó la ayuda internacional a la república española escudandose en el pretexto de la No intervencion, haya sido la misma que apoyó a los independentistas latinoamericanos en sus guerras emancipadoras. Demasiada perfidia la de esa Albión, cuyo reconocimiento diplomático del regimen franquista selló, para más Inri, la derrota definitiva de la república.
Por este motivo me parece tan significativo el seminario Memorias disruptivas. Tácticas para entrar y salir de los bicentenarios, realizada en el Museo Reina Sofia, en colaboracion con la Red de conceptualismos del Sur, entre el 30.11.12 y el 01.12.10, donde se ventilaron los bicentenarios aunque se hubiera hecho ante un público atento pero reducido. En la mesa redonda del primer día Eduardo Grüner reivindicó a la gran olvidada en las celebraciones de los bicentenarios: la revolución haitiana que, en 1804, declaró la independencia de Francia y de cuya insólita importancia histórica habla un episodio, citado por el sociólogo argentino e investigado y expuesto por Susan Buck-Moss en su notable ensayo Hegel y Haiti. En el mismo la politóloga americana demuestra cuán decisiva resultó para la conceptualización de la dialéctica del amo y el esclavo por parte de Hegel, la abundante informacion sobre la revolucion haitiana divulgada por la prensa alemana a la que tuvo acceso el filósofo de Jena. Yo realicé al dia siguiente una intervención centrada en las celebraciones de los aniversarios de la independencia en Ciudad de México, en Buenos Aires y Santiago de Chile, en Bogotá y en Caracas. Las examine desde el punto de vista de lo que David Kaiser ha llamado ¨ el estatismo estético ¨ e intenté rastrear cómo la forma misma del espectacular discurso audiovisual que en caso articuló esas celebraciones resultó sintomática de las relaciones de antagonismo o de subordinacion que mantiene de cada uno de los gobiernos latinoamericanos con el Imperio Americano. En la misma mesa redonda, Joaquin Barriendos – uno de los organizadores del seminario – analizó la politica internacional española muy elíptica con respecto a los bicentenarios y Jorge Luís Marzo fue muy contundente, calificandola de ´ neo – colonialista ´. Al final de la sesion Alexander Apostol presentó una version reducida de su obra Yamaikaleter, que es un vídeo que registra la accion en la que participó un grupo de lideres populares de Caracas tanto chavistas como anti-chavistas. Todos aceptaron la invitacion de Apostol a leer ante la cámara la célebre Carta de Jamaica, escrita por Bolivar en inglés, un idioma que ninguno de los mencionados lideres conoce. O si conoce, conoce apenas sus rudimentos. La idea del artista venezolano es mostrar la disposición de la gente a seguir discursos politicos que, en realidad, no conoce.


Memorias Disruptivas Tácticas para entrar y salir de los Bicentenarios de América Latina y el Caribe

El encuentro Memorias Disruptivas (organizado por la Red Conceptualismos del Sur y el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía) se propone intervenir críticamente en el llamado internacional a conmemorar y celebrar, a lo largo del 2010, los procesos de independencia del continente americano ocurridos hace 200 años. A través de diversas actividades (talleres, mesas de debate, intervenciones gráficas, proyectos editoriales, presentación de investigaciones en curso, etcétera.) este encuentro pretende contrarrestar el carácter afirmativo de las celebraciones oficialistas de los bicentenarios de América Latina y el Caribe con el objetivo de activar un conjunto de memorias disruptivas y de contra-discursos en torno al valor político, estético e historiográfico de dichas celebraciones.

El encuentro Memorias Disruptivas ha sido pensado por lo tanto como un conjunto de acciones tácticas anticelebracionistas destinadas a cuestionar la manera en la que aquellas luchas y movimientos sociales que tuvieron lugar en América Latina durante las primeras décadas del siglo XIX se enfrentan a un nuevo proceso de patrimonialización y monumentalziación en nuestros días. A su vez, este encuentro cuestionará el hecho de que algunas insurgencias estéticas y políticas continúen sido silenciadas en las historiografías legitimadoras de la soberanía nacional, en las teorías que impulsan la modernización económica y cultural del continente Latinoamericano y en los acuerdos de cooperación birregional entre España y los países de América Latina y el Caribe.

En sintonía con las investigaciones de la Red Conceptualismos del Sur, el encuentro Memorias Disruptivas planteará a su vez asuntos diversos tales como las políticas del olvido, la función político-social de los archivos, la gestión de la memoria histórica, la patrimonialización de las culturas visuales y la construcción de las identidades nacionales, la producción y circulación de saberes, la gobernabilidad basada en los intercambios culturales, el establecimiento de acuerdos multilaterales basados en un pasado histórico común, la producción de exhibiciones de arte basadas en efemérides patrias, las estructuras coloniales o la negación/reivindicación de las revoluciones sociales y raciales en América Latina y el Caribe entre muchos otros temas, todos ellos centrales para entender la problemática histórica y la actualidad sexual-estético-política de las prácticas críticas que tuvieron lugar en Latinoamérica durante la década de los sesentas y setentas.

En cuanto a su estructura, el encuentro Memorias Disruptivas no se ha organizado a partir de la presentación de conceptos teóricos en torno al problema de la celebración de los bicentenarios sino más bien a través de la yuxtaposición de actividades diversas las cuales dialogarán entre sí a lo largo dos días de trabajo y con múltiples formatos de presentación. Temáticamente, el encuentro se ha dividido en dos bloques diferentes pero en diálogo. A su vez, mientras que una buena parte de las actividades de este encuentro se llevarán a cabo en las propias instalaciones del MNCARS (Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía), algunos talleres se celebrarán en otros espacios autogestionados de Madrid.

PROGRAMA

MARTES 30 DE NOVIEMBRE

TALLERES

11:00-13:00 / 14:30-16:30

Taller / Museo Reina Sofía. Edificio Sabatini, Auditorio

Bicentenario y Narcochingadazo / Pedro Lasch / Miguel Rojas Sotelo

El proyecto busca pensar la nación desde la descentralización y la distancia crítica, no desde los centros hegemónicos de construcción de la historia, sino desde las márgenes, desde la diáspora, la frontera y el ser indígena. Se presentarán distintas acciones que desde el 2009 se han ido dando en América Latina y Europa, entrelazando gran número de nodos sociales que se forman a través del proyecto. Más específicamente, nuestra presencia en Haití en diciembre del 2009 (con Esther Gabara) a través de la participación del proyecto en la primera Ghetto Biennale, nos dará la oportunidad de enlazar la serie en forma clara y directa con la proclamación de “todos somos negros” del seminario. Durante el taller utilizaremos el contexto español y madrileño para impulsar procesos sociales críticos formados en las experiencias latinoamericanas del año pasado

11:00-13:00

Taller / Off Limits (Calle Escuadra, 11 bajo)

Del archivo sexual a la acción travesti / Giuseppe Campuzano

El Museo Travesti del Perú consiste en un archivo sexual que desde 2004 rearticula un contrarrelato local de las estrategias de representación del travestismo indígena y popular —siendo usado incluso en protestas y marchas públicas de trabajadoras sexuales—, así como una historia desde el borramiento de la diferencia sexual y otras fronteras. Una resignificación política del concepto «museo» ante la tarea urgente de reinventar la noción misma de democracia.

Este proyecto propone pensar los procesos de insubordinación sexual y lucha social, de normalización y resistencia de las prácticas sexuales, que no están teniendo lugar dentro de las celebraciones del Bicentenario criollo a conmemorarse en 2010, y preguntarnos cómo la sociedad civil está resexualizando los ángulos emancipadores del pasado y del presente frente a una independencia universalista y naturalizadora de la heterosexualidad.

El taller plantea activar las distintas líneas de acción del Museo Travesti en dos pasos interconectados a través de ciertas preguntas:

¿Cómo la construcción de un archivo sexual y sus estrategias de representación permiten replantear la pregunta sobre la ciudadanía? ¿Cómo el sexo disloca los espacios privado y público? ¿Cómo las estrategias sexuales de un territorio se oponen y complementan con las de otro? ¿Cómo un espacio sexual es paralela o alternamente un espacio de violencia impuesto o pactado? ¿Cómo la diseminación de un archivo sexual reactiva los modos de incursión pública de los movimientos sociales?

1. Taller Travesti. Se plantea como un trueque entre las estrategias del archivo sexual y las de los participantes y la ciudad de Madrid. Un proceso que al mestizar memorias, construirá un mapa sexual local, desde los desplazamientos de los cuerpos transgéneros y transnacionales, desmantelando el plano científico y oficial para disrrumpir en la ciudad desde unos cuerpos habitualmente negados de toda representación.

2. Pasquín Travesti. Distribución callejera de un documento a modo de periódico-historieta que permita releer la historia desde el lado subalterno de la diferencia colonial y sexual, empleando asimismo algunas tácticas de diseminación popular. Del sexo exótico al testimonio político, este pasquín se ofrecerá como un cuerpo superpuesto sobre la ciudad-quiosco, marcándola con el olor del cuerpo y su memoria.

14:30-16:30

Taller / Traficantes de Sueños (Calle Embajadores 35, Local 6)

Mapa Radical de los Bicentenarios: sobre ciudadanías colectivas / André Mesquita / Paulina Varas

El objetivo de este taller colaborativo es el de reunir a una multiplicidad de experiencias y testimonios que posibiliten pensar la politización cultural que contribuye con el reordenamiento de acciones e iniciativas que se configuran como lugares de articulación entre diversos grupos e individuos. El advenimiento de las ciudadanías colectivas considera la construcción desde otros modos de participación social y nuevas formas alternativas de poder y acción. Esta instancia de diálogo – debate – conversatorio colectivo reuniría a algunos participantes convocados para el seminario del MNCARS de la RCSur y colaboradores al encuentro, junto a una convocatoria pública. Una sistematización de esta propuesta será impulsada y mediada por los proponentes de este taller, a través de la elaboración de un DIAGRAMA CONCEPTUAL del encuentro. Algunas preguntas que queremos plantear en el conversatorio – taller son: ¿El reinventar la ciudadanía tiene que ver con realizar una crítica a las celebraciones institucionales? ¿Cómo se crean en Madrid esas otras ciudadanías colectivas que cuestionan las latentes relaciones coloniales? ¿Cómo continúa latente el Colonialismo Interno? ¿Cómo todo ello puede ser atacado desde la visualidad?

Proponemos que la sistematización posterior de este taller sea una parte clave de la experiencia, no tanto en su registro como documento posterior, si no que como material de intercambio para futuras experiencias en relación a estos temas, de las diversas organizaciones implicadas, así como la RCSur.

MESA DE DEBATE

17:30-20:00. Mesa de debate / Museo Reina Sofía. Edificio Sabatini, Auditorio

Insurgencias raciales: Si desde 1804 ‘todos somos negros’, ¿qué conmemoramos los latinoamericanos y caribeños en 2010?

Eduardo Grüner, Valeria Coronel, Pedro Lasch y Miguel Rojas Sotelo

Modera: Joaquín Barriendos

Partiendo de un cuestionamiento de los formatos nacionales/regionales de las maquinarias celebracionistas puestas en marcha para ‘conmemorar’ los Bicentenarios de América Latina, en este bloque se abordará la actualidad de la revolución racial de Haití, retrotrayendo la independencia de dicho país como un elemento clave para entender las coyunturas actuales de la región, las dinámicas de su colonialidad y el papel de Haití en el marco de las tensiones geopolíticas, sexuales y raciales derivadas del nuevo humanitarismo internacionalista.

Haití: el lado oscuro de los bicentenarios de América Latina y el Caribe / Joaquín Barriendos (Introducción)

La oscuridad y las luces / Eduardo Grüner

Políticas de la Memoria: del Ecuador exótico al testimonio político / Valeria Coronel

Bicentenario y Narcochingadazo / Pedro Lasch y Miguel Rojas SoteloINTERVENCIÓN

20:30 Intervención / Museo Reina Sofía. Edificio Sabatini, Auditorio

The Oath of Monte Sacro. A pocket epic / Leandro Cardoso

The Oath of Monte Sacro consiste en la dramatización en formato pocket-epic del discurso que supuestamente profirió el joven Bolívar en la cima del Monte Sacro (Aventino) en Roma, en 1805, ‘jurando’ liberar a América del poder colonial español. The Oath of Monte Sacro se articula a partir de una serie de traducciones formales -que van de la narrativa oral, al canto lírico, y de la composición musical a la proyección en video- del juramento de Bolívar el cual, según la historia oficial, fue dictado oralmente al escritor Manuel Uribe Ángel por el propio Simón Rodríguez, mentor de Bolívar y único testigo del evento en Roma.

Leandro Cardoso / narrador
Joaquín Barriendos / Simón Rodríguez
Nicolas Restoret / Simón Bolívar


MIÉRCOLES 1 DE DICIEMBRE

TALLERES

14:30-16:30 Taller / Museo Reina Sofía. Edificio Sabatini, Auditorio

Espejo Negro – Pedro Lasch

El taller utilizará el concepto de Espejo Negro para examinar colectivamente nuestras relaciones con las fuerzas coloniales y descoloniales relacionadas a los bicentenarios. También servirá el taller para cuestionar productiva y críticamente la polémica afirmación de que ‘todos somos negros’. Espejo Negro tiene su origen en la instalación museística de gran tamaño realizada por Pedro Lasch para el Nasher Museum of Art la cual hacía parte de una monumental exposición de pinturas barrocas titulada De El Greco a Velásquez. Para este trabajo, Lasch seleccionó dieciséis esculturas antropomórficas precolombinas pertenecientes a la colección del museo generalmente guardadas en la bodega del mismo poniéndolas sobre pedestales pero mostrando su espalda al público. Frente a las esculturas estaban colgados grandes espejos negros rectangulares, reflejando el frente de las figuras. Después de algún tiempo de mirar estos rectángulos, fantasmas de figuras y cuadros españoles barrocos surgían desde las superficies de vidrio oscuro. Parado en medio de la instalación de Lasch, el público veía el arte indígena, la representación colonial y el reflejo de su propio cuerpo e imagen colapsado en un mismo plano de reflejos.

11:00-13:00. Taller / Off Limits (Calle Escuadra, 11 bajo)

Del archivo sexual a la acción travesti / Giuseppe Campuzano (Segunda Parte)

14:30-16:30. Taller / Traficantes de Sueños (Calle Embajadores 35, Local 6)

Todos somos negros / Juan Carlos Romero

Todos los ciudadanos, de aquí en adelante, serán conocidos por la denominación genérica de negros (Artículo 14, Constitución Haitiana de 1805).
En medio de los festejos previstos en torno al Bicentenario de las revoluciones independistas americanas de 1810, es llamativa la omisión de la revolución haitiana de 1804, la primera, la más radical y la más inesperada de todas ellas. Allí fueron los ex-esclavos de origen africano -la clase dominada por excelencia, y no las nuevas elites “burguesas” de composición europea blanca- quienes tomaron el poder para fundar una república llamada, justamente, negra.
Este taller convoca a retomar la proclama haitiana e instalarla en la calle y en los debates públicos, no sólo para llamar la atención sobre la historia silenciada de esta revolución negra de 1804 ante los homenajes del Bicentenario criollo, sino además por la carga disruptiva que aún porta la idea de que todos y todas podamos definirnos como negros, en medio de la creciente exclusión en que vivimos. Carteles, autoadhesivos, volantes, graffiti, avisos en publicaciones y cualquier otro medio puede redundar en extender esta campaña anónima y colectiva por toda América Latina y el resto del mundo.

MESA DE DEBATE

17:30-20:00. Mesa de debate / Museo Reina Sofía. Edificio Sabatini, Auditorio

Gobernabilidad, creatividad y desterritorialización de los Bicentenarios

Jorge Luis Marzo, Carlos Jiménez, Joan Vila-Puig, Elvira Pujol, Joaquín Barriendos

Modera: Cristián Gómez Moya

Esta mesa se ha centrado en el cruce de los distintos imaginarios geopolíticos construidos alrededor de las celebraciones de los Bicentenarios de América Latina, teniendo presente sus vínculos multilaterales y, especialmente, la relación entre la gobernabilidad cultural y las formas contemporáneas de expresión y participación ciudadana, en cuyo núcleo se han posicionado las nuevas clases creativas que fomentan la capitalización de intangibles, el diálogo desterritorializado de lo multicultural y la conveniencia de las políticas de la diferencia.

Bicentenarios en el nuevo eje creativo del estado-transnacional / Cristián Gómez Moya (Introducción)

Los bicentenarios y el Imperio / Carlos Jiménez

Iberoamericanizar, latinomamericanizar o birregionalizar los bicentenarios / Joaquín Barriendos

El d_efecto barroco. Políticas de la imagen hispana / Jorge Luis Marzo

El papel de los artistas en el mantenimiento de los mitos nacionales en el marco de las celebraciones bicentenarias / Jorge Luis Marzo

Dependemos de un directorio. Acción cultural en tiempos de suplantación / Joan Vila-Puig, Elvira Pujol

20:00

Museo Reina Sofía. Edificio Sabatini, Auditorio

Yamaikaleter (Proyección de vídeo) / Alexander Apóstol


INTERVENCIONES EN EL ESPACIO PÚBLICO (SIN HORARIO)

Pasquín Travesti del Perú / Giuseppe Campuzano / Miguel López

¿Todos somos negros? / Juan Carlos Romero

“Todos los ciudadanos, de aquí en adelante, serán conocidos por la denominación genérica de negros”.Artículo 14 de la Constitución Haitiana de 1805. Bajo este lema, durante el encuentro se llevarán a cabo una serie de intervenciones en el espacio público madrileño a partir de las cuales se pretende llamar la atención sobre la historia silenciada de esta revolución negra de 1804 en el marco de los homenajes del Bicentenario criollo. Estas acciones darán continuidad a la convocatoria anónima que ha venido impulsando la Red Conceptualismos del Sur desde 2009 bajo el lema Todos Somos Negros.