Carta Abierta al Presidente Iván Duque Márquez de Académicos del mundo y de Colombia

La Red Conceptualismos del Sur expone la carta abierta al Presidente de Colombia Iván Duque Marquéz, con el fin de visibilizar la situación de persecución, amenaza y asesinato a líderes y lideresas sociales. Los académicos de Colombia y del resto del mundo reclaman al gobierno Colombiano la falta de reconocimiento y acción.

*Carta em português abaixo

Bogotá, D. C., Colombia, 21 mayo de 2019

Señor
Iván Duque Márquez
Presidente de la República de Colombia
Carta Abierta

Académicos de Colombia y del mundo, miramos con gran preocupación los
acontecimientos relacionados con las amenazas, persecuciones judiciales, y asesinatos de líderes y lideresas sociales, de excombatientes, así como defensores y defensoras de derechos humanos y del medio ambiente en Colombia. De acuerdo con el Centro de Investigación y Educación Popular, CINEP/Programa por la paz, en 2018 dentro de la categoría de violencia política, se perpetraron 648 asesinatos, 1151 casos de amenaza de muerte, 304 lesionados, 48 atentados, 22 desapariciones forzadas, tres agresiones sexuales y 243 detenciones arbitrarias. En lo que va corrido de 2019, han sido asesinados al menos 62 líderes sociales.

Frente a estos hechos, nos declaramos indignados por la falta de reconocimiento de esta situación por parte del gobierno y reclamamos acciones de fondo que eviten este continuo y sistemático derramamiento de sangre, así como nuevos sucesos lamentables como el atentado ocurrido el 4 de mayo contra Francia Márquez y otros líderes y lideresas del norte del Cauca.

Observamos que, desde los lugares de poder gubernamental y los medios de comunicación, se incita a una escalada de odio y violencia que rompe la poca paz alcanzada, pero aún más, como señala Daniel Pécaut (2001), se declara una guerra contra la sociedad.

A lo largo de nuestros trabajos académicos sobre las dinámicas locales, regionales e internacionales, advertimos que los territorios de interés geopolítico se convierten en foco que propicia la escalada de conflictos por expansión extractiva. Hemos planteado vínculos perversos entre fuerzas legales e ilegales para expulsar a las poblaciones de sus territorios, evidenciando las mismas relaciones expuestas por académicos como Sassen (2015), Harvey (2004), Escobar (2014), el analista de defensa Herold (2007), entre otros, sobre la expulsión, el vaciamiento y la desposesión de territorios, para el avance de la acumulación a gran escala de los proyectos extractivos.

En el caso de Colombia se advierte esta situación en relación con la política económica que promueve las medidas extractivas como eje de desarrollo, lo cual incentiva y facilita que sectores de poder que representan intereses diversos copen los territorios, instalándose una escalada de asesinatos contra líderes y lideresas quienes defienden los derechos de los pueblos y las comunidades locales. Es una realidad de tiempo atrás, pero que se presenta con mayor impacto a partir de la firma de los acuerdos con las FARC – EP desde 2016, en contraposición con los propósitos de la paz territorial esperada.

Lo anterior permite inferir que la causa de amenazas y asesinatos se relaciona con intereses de varios sectores en los territorios en que se proyectan actividades extractivas a gran escala, lo cual coincide con las versiones en procesos de justicia transicional, esclarecimiento de la verdad, y en Sentencias de la Corte Constitucional, como la del Alto Andágueda, que llevan a deducir la relación de vulneración de derechos humanos con estas
actividades.

Frases recurrentes en los mensajes amenazantes como: “acabar con cualquiera que se interponga al desarrollo en el país”, ubica a los pobladores como objetivo militar, porque son muchos de ellos representados por sus líderes y lideresas quienes se oponen a los proyectos extractivos, buscando evitar impactos negativos en ecosistemas y poblaciones.

Por lo mismo, nos llama la atención el abandono tanto de las instituciones del Estado como de la gran prensa, frente a este fenómeno de amenazas, persecución judicial y asesinatos, pero al mismo tiempo, no dudan en señalar y estigmatizar la protesta social, las actividades de liderazgo social y la oposición a las políticas de gobierno.

Resulta preocupante que sólo hasta cuando se atenta contra Francia Márquez, una lideresa reconocida internacionalmente y premio Goldman, quien se encontraba con un destacado grupo de líderes, hecho que trascendió internacionalmente, usted se pronuncie como gobernante. Su gobierno no nos permite entender cuáles son los esfuerzos para responder a esta grave crisis; observamos que las medidas hasta ahora tomadas son insuficientes y se limitan a esquemas de seguridad precarios y a una búsqueda, las más de las veces infructuosa de los autores materiales, sin indagar el fenómeno en su integralidad, para reconocer los autores intelectuales y los sectores que están detrás de esta estrategia de despojo y exterminio.

Como académicos le pedimos que, en su calidad de jefe de gobierno ordene abrir una investigación profunda, transparente y de cara al mundo, que muestre lo que verdaderamente ocurre frente a estas circunstancias que nos enlutan a diario.

Al mismo tiempo, dada la falta de acción de su gobierno y la magnitud del problema, consideramos necesario y urgente que entidades internacionales como Human Rights Watch y Amnistía Internacional, organicen comisiones de verificación e investigaciones de fondo sobre el particular, para que podamos tener información veraz que permita prevenir nuevos casos y hacer justicia para los hechos ya ocurridos.

De su parte esperamos que reconozca que estamos en un momento histórico en el que es posible cambiar el rumbo de la economía nacional y de la política social, por una opción de protección de la vida y del medio ambiente con réditos traducidos en buen vivir para las generaciones venideras.

Lo invitamos a que responda abiertamente a esta carta y nos cuente cuáles han sido los avances y decisiones para evitar este derramamiento de sangre y cuáles las nuevas medidas para esclarecer esta dolorosa e inaudita situación humanitaria. A la espera de su respuesta, los abajo firmantes le seguiremos apostando a la paz mundial, a la paz territorial integral,
una paz anhelada en cualquier lugar del mundo y en esta Colombia sufrida.

Português

Bogotá, D. C., Colômbia, 21 maio de 2019

Senhor
Iván Duque Márquez
Presidente da República da Colômbia

Carta Aberta

Acadêmicos da Colômbia e do mundo assistimos com grande preocupação os acontecimentos relacionados com as ameaças, perseguições judiciais e assassinatos de lideranças sociais, de ex-combatentes, assim como defensores e defensoras dos Direitos Humanos e do meio ambiente na Colômbia. De acordo com o Centro de Investigación y Educación Popular, CINEP/Programa por la paz, em 2018 foram perpetrados, sob a categoria de violência política, 648 assassinatos, 1151 casos de ameaça de morte, 304 feridos, 48 atentados, 22 desaparecimentos forçados, três agressões sexuais e 243 detenções arbitrárias. Até agora, em 2019, foram mortas pelo menos 62 lideranças sociais.

Diante desses fatos, nos declaramos indignados pela falta de reconhecimento desta situação por parte do governo, e reclamamos ações de fundo que evitem esse contínuo e sistemático derramamento de sangue, assim como novos acontecimentos a lamentar, como o ataque ocorrido no passado 4 de maio contra Francia Márquez e outras lideranças do norte do Cauca.

Notamos que nos lugares de poder governamental e da mídia tem aumentado a incitação ao ódio e à violência que acaba com a pouca paz alcançada; e além, como apontado por Daniel Pécaut (2001), uma guerra é declarada contra a sociedade.

Ao longo de nosso trabalho acadêmico a propósito de dinâmicas locais, regionais e internacionais, alertamos que os territórios de interesse geopolítico tornam-se um foco que promove a escalada de conflitos pela expansão extrativista. Nós já notamos que há vínculos perversos entre forças legais e ilegais para expulsar populações de seus territórios, evidenciando as mesmas relações expostas por acadêmicos como Sassen (2015), Harvey (2004), Escobar (2014), o analista de defesa Herold (2007), dentre outros, sobre a expulsão, esvaziamento e desapropriação de territórios, para o avanço da acumulação em grande escala de projetos extrativistas.

No caso da Colômbia, esta situação pode ser observada na política econômica que promove medidas extrativistas como eixo de desenvolvimento, o que incentiva e facilita que setores de poder que representam interesses diversos dominem os territórios, gerando um aumento de assassinatos de lideranças que defendem os direitos dos povos e das comunidades locais. Mesmo sendo uma realidade anterior, tem apresentado um maior impacto a partir da assinatura dos acordos com as FARC-EP desde 2016, de forma contrária aos propósitos esperados da paz territorial.

 O acima exposto permite inferir que a causa das ameaças e assassinatos está relacionada com interesses de vários setores nos territórios em que atividades extrativas em grande escala são projetadas, o que coincide com as versões nos processos de justiça transicional, esclarecimento da verdade, e Sentenças da Corte Constitucional, como a do Alto Andágueda, que levam a deduzir a relação entre a vulneração dos Direitos Humanos e estas atividades.

Frases recorrentes nas mensagens de ameaça como: “acabar com todo aquele que se interponha ao desenvolvimento no país”, coloca a população como objetivo militar, porque muitos deles, representados por suas lideranças, os que se opõem aos projetos extrativos, buscando evitar impactos negativos nos ecossistemas e populações.

Por essa razão, nos chama a atenção o abandono tanto das instituições do Estado como da grande imprensa diante deste fenômeno de ameaças, perseguição judicial e assassinatos; e que ao mesmo tempo não duvidam em apontar e estigmatizar o protesto social, as atividades de liderança social e a oposição às políticas governamentais.

É preocupante que o senhor se pronuncie como governante somente após o atentado contra Francia Márquez, uma líder reconhecida internacionalmente, ganhadora do prêmio Goldman e que se encontrava com um destacado grupo de líderes; fato que transcendeu internacionalmente. O seu governo não permite compreender quais são os esforços para responder esta grave crise; observamos que as medidas até agora tomadas são insuficientes e se limitam a esquemas de segurança precários e a uma búsqueda, na maioria das vezes infructuosa, dos autores materiais, sem indagar no fenômeno em sua integralidade para assim reconhecer os autores intelectuais e os setores que estão por trás desta estratégia de desapropriação e extermínio.

Como acadêmicos, pedimos ao senhor, como chefe de governo, que ordene a abertura de uma investigação profunda, transparente e voltada para o mundo, que mostre o que realmente acontece diante dessas circunstâncias que nos vestem de luto diariamente.

Ao mesmo tempo, dada a falta de ação do seu governo e a magnitude do problema, consideramos necessário e urgente que entidades internacionais como a Human Rights Watch e a Anistia Internacional organizem comissões de verificação e investigações aprofundadas sobre o assunto, para que possamos ter informações verídicas que permitam prevenir novos casos e obter justiça diante dos eventos já ocorridos.

Da sua parte, esperamos que o senhor reconheça que estamos diante de um momento histórico em que é possível mudar o curso da economia nacional e da política social, para uma opção de proteção da vida e do meio ambiente com rendimentos traduzidos em bom viver para as gerações vindouras.

Convidamos o senhor a responder abertamente esta carta e a nos informar quais são os avanços e decisões para evitar esse derramamento de sangue e quais as novas medidas para esclarecer esta situação humanitária dolorosa e sem precedentes. Aguardando a sua resposta, os signatários continuaremos a apostar na paz mundial, na paz territorial abrangente, numa paz desejada em qualquer parte do mundo e nesta sofrida Colômbia.

Com cópia para: Sua Santidade o Papa Francisco. Human Rights Watch e Anistia Internacional.

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